CURAR NO ES ACUMULAR

Cómo se arma una selección con criterio

Curar no es juntar mucho.
Curar es saber decir que no.

En un contexto donde todo se muestra, todo se vende y todo parece valer, la curaduría aparece como un gesto de límite. No todo lo vintage es valioso. No toda prenda usada merece seguir circulando.

Armar una selección con criterio implica mirar con atención: el estado real de la prenda, los materiales, la construcción, el corte, la posibilidad de uso hoy. Implica preguntarse si esa prenda puede dialogar con el presente o si quedó atrapada en otro tiempo sin traducción posible.

Curar también es una forma de respeto. Respeto por la prenda, por su historia y por la persona que la va a elegir. No se trata de ofrecer cantidad, sino de ofrecer sentido.

Por eso una curaduría no es una feria infinita ni un stock interminable. Es una selección acotada, pensada, donde cada prenda tiene un porqué. Menos piezas, más intención.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *