por Daiana Cáceres
Estilo NO es comprar: es elegir
En crisis, la pregunta no es “¿qué necesito comprar?” sino
“¿qué tengo y no estoy viendo?”
La mayoría subestima su placard: no porque falte ropa, sino porque falta criterio.
Estilo = selección + coherencia.
No cantidad. No bolsitas nuevas. No outfit-of-the-day.
Vestite desde lo que te favorece, no desde la tendencia
La tendencia es global.
Tu cuerpo, tu barrio y tu cotidiano son argentinos.
La pregunta correcta es:
¿Qué me queda bien HOY, acá, con lo que tengo y con la vida que tengo?
Una prenda valiosa:
- te favorece
- se adapta a tu día real
- combina con casi todo
- te da seguridad
Aunque no sea nueva. Aunque sea heredada. Aunque venga de un local de barrio.
Hacé durar lo que ya tenés (esto es político y económico)
Con inflación constante, cuidar una prenda es casi un acto militante.
Tips que funcionan:
- lavá menos y mejor
- repará costuras mínimas
- cambiá botones: renace una camisa
- usá bolsas de lavado
- organizá la ropa para que no se arruine
Sostenibilidad en Argentina significa no romper lo que ya existe.
4. Repetir NO es fallar: es identidad
El mandato de “no repetir looks” es puro consumismo.
Las personas con estilo repiten, pero repiten con intención.
Ejemplos:
- un jean que se banca todo
- una camisa que funciona como sobrecamisa
- un vestido que cambia según el calzado
Repetir no es falta de recursos.
Es narrativa.
Elegí 3 colores base y no te muevas de ahí
En un país donde no se puede comprar cada semana, la paleta es tu mejor estrategia.
Ejemplos:
- beige + blanco + negro
- tierra + crudo + denim
- gris + negro + tostado
Si una prenda no conversa con esos colores, te va a forzar a comprar más.
La paleta cuida tu bolsillo.
Vos cuidás tu estética.
Invertir es ahorrar (aunque cueste aceptarlo)
Comprar barato muchas veces sale caro.
En crisis, conviene menos prenda pero buena:
- materiales nobles
- costuras firmes
- calzado durable
- prendas versátiles
Invertir es hacer durar.
Es no caer en el ciclo compra-tira-compra.

El estilo argentino es político
Acá, la moda nunca fue inocente.
La ropa dice:
- de qué barrio venís
- cómo te movés
- qué podés pagar
- qué historias cargás
Por eso, el estilo argentino no se copia:
se interpreta desde la realidad de cada une.
Vestirse con lo que ya tenés, con criterio, con cabeza y con identidad es posicionarte.
Es decir: “esto soy, incluso en crisis”.
La coherencia estética también es resistencia
En un país lleno de mensajes contradictorios, la coherencia es un acto político.
Influenciar no es “mostrar algo lindo”.
Es sostener lo que decís, lo que usás, lo que defendés.
La estética sin ética es marketing.
La ética sin estética no llega.
El equilibrio es estilo.
El estilo argentino existe porque siempre inventamos algo con lo que hay.
No vivimos de escaparates perfectos: vivimos de resolver, mezclar, pensar y crear.
Y aunque el contexto sea hostil, nuestro estilo está ahí:
vivo, honesto, creativo y profundamente propio.
La moda habla.
Yo solo la traduzco.


