Lo importante
El trabajo decente y el crecimiento económico, la igualdad de género y la creación de alianzas son los tres Objetivos de Sostenibilidad (ODS) que, en opinión de una mayoría de profesionales de marketing y comunicación, están centrados las marcas a día de hoy. Pero es el ODS-12, sobre la Producción y consumo responsable, el que muestra una mayor concienciación por parte de las compañías.
¿Qué hacen los clientes en las redes sociales?
Las redes sociales le han dado una voz a los usuarios que antes no tenían cuando se trata de servicio y experiencia de cliente. Ahora usan las redes sociales para quejarse, hacer preguntas, recomendar productos o servicios, buscar ayuda, etcétera. Los clientes potenciales esperan recibir respuestas rápidas y ayuda.
Por eso las marcas responsables necesitan:
- Estar activas en las redes sociales donde está su audiencia.
- Monitorear cada mención.
- Responder de manera oportuna en vez de hacer esperar a un cliente potencial horas o días.
Los clientes vienen a las redes sociales en los buenos y los malos momentos. El trabajo de los negocios es convertir la experiencia negativa en positiva y mejorar la positiva. El propósito real del servicio al cliente es lograr que ayudar a los clientes sea lo menos doloroso posible para el consumidor y el negocio. Sin embargo, las redes están llenas de quejas y malas experiencias.
Los clientes no solo comparten sus opiniones sobre productos y negocios: quieren que las marcas escuchen y resuelvan sus problemas.
Lo que deben hacer las empresas responsables en servicio al cliente cuando les hacen una pregunta vía Facebook o Twitter es responder en ese canal, no pedir que envíen un correo o mensaje directo ni que llamen a un teléfono.
El servicio al cliente es la parte de marketing a la que menos se le presta atención. Hay millones de usuarios insatisfechos y un océano de quejas pero a los negocios no les importa.
¿Por qué la atención al cliente es importante en las redes sociales?
Las redes sociales permiten que cualquiera se conecte con las marcas, en cualquier dispositivo, en cualquier momento. Las marcas que ignoran las redes sociales pierden oportunidades de aprender de sus clientes, lo que a su vez hace que pierdan ingresos. Lo que deben hacer las empresas responsables en servicio al cliente es entender que competir en experiencia, valor y personalización consigue mejores resultados que competir en precio.
Beneficios de servicio al cliente
1. Boca a boca
Las redes sociales son el nuevo boca a boca.
2. Consigue más clientes
Cuando los usuarios saben que sus necesidades son lo primero para los colaboradores o representantes de una empresa, regresan a ese negocio.
3. Ventaja competitiva
El servicio al cliente es pésimo. ¿Te imaginas cómo sería tu negocio si se preocupara por los clientes? Se volvería más competitivo y difícil de superar.
4. Reputación del negocio
Los clientes hablan de su experiencia, si fue buena o mala. Cuando una empresa trata mal a los clientes, estos usan las redes sociales para advertir a los demás de no comprar nada de esa marca o ese negocio. Un comentario así puede dañar mucho la reputación.
Prometer bien = convencer y fidelizar
Porque prometer bien es algo más que prometer lo justo: es prometer lo que estás seguro o segura que va a conseguir tu cliente comprando tu producto o servicio.
La doble promesa de las marcas responsables
Pero además, las marcas responsables tienen que hacer una promesa doble a sus clientes, mostrando:
- Cómo cambiará la vida de tu cliente al comprar tu producto o servicio.
- Cómo mejorará el mundo al comprar tu producto o servicio.
El consumo responsable es una actitud que implica la toma de decisiones bien pensadas sobre los productos que se compran o los servicios que se contratan considerando las consecuencias ambientales, sociales y económicas.
La idea de un consumo responsable, consciente y crítico, empleando eficientemente los recursos de los que se dispone, tiene que ver con un modelo de consumo respetuoso con el medio ambiente que satisfaga las necesidades básicas de una comunidad o población y reduzca los excesos y el daño ambiental.
Como ejemplos se podría mencionar una dieta balanceada con comida saludable, comprar alimentos que no hagan daño a las personas o el medio ambiente, considerar adquirir frutas y verduras de agricultores locales, hacer un uso eficiente de los recursos naturales y energéticos, o considerar opciones de movilidad que no contaminen, entre otros.
Según cifras publicadas por Naciones Unidas se calcula que cada año alrededor de un tercio de todos los alimentos producidos –el equivalente a 1.300 millones de toneladas valoradas en 1 billón de dólares– acaba pudriéndose en el cubo de la basura o bien se estropea debido al transporte y los métodos de recolección deficientes.
- Consumir alimentos más frescos y menos procesados
El consumo responsable se basa en dos máximas: consumir menos y que lo que se consuma sea lo más sostenible y solidario posible. En esa línea, se aconseja consumir los alimentos naturales que están mínimamente procesados y que, por ende, están lo más cerca posible de su sabor original y evitar aquellos fuera de estación. También es importante tener en cuenta la procedencia de los mismos ya que los que se importan de países lejanos resultan menos sostenibles puesto que es mayor la distancia que recorren hasta el destino final.
Además implica elegir los productos, no sólo por su precio o su calidad, sino también porque son respetuosos con el medio ambiente y porque las empresas que los elaboran cumplen con los derechos humanos.
- Usar sistemas de transporte que no contaminen
Si las distancias son cortas, la bicicleta es una buena opción como medio de transporte más eficiente en el uso de energía. Otra opción es utilizar el vehículo de vez en cuando y decantarse por el transporte público que es una de las opciones que utilizan menos energía por pasajero.
En el caso de los autos, se recomienda comprar los más eficientes y darles el mantenimiento adecuado.
- Premiar a las empresas con compromiso ecológico
Apoyar a comercios que evitan el desperdicio de alimentos. En Paraguay está el ejemplo de una excelente practica sostenible denominada ‘Salvemos la comida‘ emprendida por Casa Rica con el apoyo de la empresa social Mboja’o que busca disminuir el desperdicio de alimentos generado en el sector gastronómico y ayudar en la alimentación de personas en situación de vulnerabilidad.
El objetivo es recuperar los alimentos en perfecto estado del mercado ‘gourmet’ y destinarlos a comedores sociales para que la comida pueda ser aprovechada por personas que necesitan. De esta forma se reduce el desperdicio de alimentos y también se beneficia a personas en situación de vulnerabilidad quienes disfrutan de los platos.
- Reducir el impacto como turistas
El turismo ejerce un gran impacto en el mundo. ¿Qué se puede pensar de aquellos turistas que transforman los lugares de ensueño en basureros? Para ayudar a la economía local de destino, en el viaje conviene buscar alojamiento, posadas, restaurantes, casas rurales que sean administradas por gente del lugar que respete e impulse el medio ambiente y la cultura local.
Una señal positiva es que el turismo sostenible está ganando adeptos. Por tanto, sumarse a esta ola significará elegir opciones de viaje que generen mayores beneficios para la población local como apoyando a los artesanos y comerciantes locales comprando ‘souvenirs’ elaborados en la localidad y con materiales autóctonos.
- Hacer un uso adecuado de los recursos naturales
Ahorrar los recursos con los que se tengan contacto diariamente como por ejemplo el cuidado del agua y la energía eléctrica. Con acciones que se pueden realizar día a día se puede disminuir su uso como por ejemplo comprar bombillas más eficientes, sustituir los aparatos electrodomésticos viejos por otros que hagan un uso más eficiente de la energía y apagar las luces en habitaciones vacías.
Recordar que su producción supone un impacto medioambiental significativo.
- Fomentar valores y campañas medioambientales
El daño a la atmósfera y el cambio climático pareciera un problema de grandes dimensiones y la reacción podría ser ¿Qué puede hacer un individuo? Sin embargo, se podría revertir el daño ocasionado por el cambio climático siempre y cuando se haga el esfuerzo necesario para modificar la forma actual de consumir y producir.
Una buena opción sería apoyar aquellas iniciativas de consumo sostenible, cuyos valores sean compatibles con uno, para hacerlo duradero en el tiempo. Por tanto hacer el cambio del consumo masivo que se aparte de las lógicas del mercado tradicional e impulse un modelo sostenible necesariamente tiene que alimentarse de la adopción de nuevos hábitos, y eso lleva tiempo y constancia.
Somos lo que vestimos, ¿cómo puedes ser un consumidor responsable de ropa?
El fenómeno de la fast fashion creció durante la pandemia, al igual que los daños al medio ambiente; por ello, implementa estos hábitos para ser con consumidor responsable.
Un estilo de vida basado en el consumismo repercute de forma negativa al medio ambiente. Marcas de fast fashion son las únicas que se benefician de esto; sin embargo, carecen de responsabilidad social.
Millones de personas, empresas y organizaciones optaron por revisar alternativas que tengan un impacto negativo menor o favorezcan a la conservación del medio ambiente. En primera instancia, la compra de segunda mano y bazares resultaba ser la mejor opción ante el problema; pero la popularidad de este último causó un efecto contrario.
Los altos precios de la ropa de segunda mano y vintage están haciendo que las personas vuelvan a consumir fast fashion, porque resulta más económico, cómodo y ¡es nuevo!
De acuerdo con los informes de la ONU en su Agenda 2030, y organizaciones como la Fashion Revolution; te compartimos estos 5 hábitos para convertirte en un consumidor responsable de ropa.
Conoce tu estilo
La mercadotecnia y publicidad agresiva nos obligan a consumir lo que ‘está de moda’, y en la mayoría de las veces, son artículos y prendas que en realidad no solemos usar. Es decir, están fuera de nuestro estilo. Por esto es primordial conocer los colores que más destacan en el armario, junto con el tipo de prendas y accesorios que usamos.
Lo que nos lleva a comprar menos y usar más, a la vez que acercarnos a ser un consumidor responsable. El promedio de vida por prenda señala usarlas al menos 30 veces, es importante preguntarse a la hora de comprar si la ropa cumple con esta característica.
Consumir local y optar por el slow fashion
El slow fashion es un movimiento emergente, que pretende promover la fabricación de prendas cuidando los procesos de fabricación, siendo amigables con el medio ambiente y los animales.
Un claro ejemplo de este movimiento son los diseñadores y marcas locales. Consumir el slow fashion tiene la ventaja de incrementar la ‘tendencia de vida’ de las prendas, propiciando a que tengan más usos a comparación de la fast fashion.
Suprareciclaje
Lo principal antes de mudarse a los hábitos por un consumismo responsable, es hacer una revisión de toda la ropa almacenada en el closet. Resulta común que tengamos prendas sin usar por años, pero siguen ahí ocupando espacio.
Partiendo de esta revisión, se puede seguir con el suprareciclaje, lo que significa utilizar retazos de la prenda para crear una nueva, o realizarle ajustes a la ropa. Mucha gente experimenta con este método, lo que creó una nueva tendencia en Instagram, por ejemplo.
Optar por prendas de segunda mano
Si bien, en los últimos años las prendas de segunda mano y bazares aumentaron los precios de los artículos, no dejan de contribuir a mitigar el consumismo.
A su vez, con la pandemia creció la cantidad de cuentas en redes sociales y tiendas online que facilitan encontrar y adquirir piezas de segunda mano.
Infórmate
En la actualidad abundan las páginas y artículos dedicados a la concientización del consumismo responsable del sector textil. Existen organizaciones como Fashion Revolution. Good on you, The true cost y Draw Latin Fashion, que ofrecen informes y datos de impacto sobre la implicación de la fast fashion en el medio ambiente.
Aun estamos a tiempo de que te unas a ser uno de los consumidores responsables? Y las empresas están a tiempo de crearlos y que esten informardos?
Consumo responsable https://www.buenosaires.gob.ar/defensaconsumidor/programa-de-educacion-para-el-consumo/que-es-el-consumo-responsable


